Ni de aquí ni de allá…
Nací en este bello país, en la provincia de San José, pero nunca me sentí completamente de ahí.
Mis padres nacieron en Puntarenas, aunque sus raíces vienen de Heredia, Cartago y Alajuela. Curiosamente, de Atenas.
Más de cien años después, la vida me trajo de vuelta a ese origen.
Al pueblo de mis antepasados.
A la tierra que hoy es la de mis hijos.
Cuando digo que no soy de aquí ni de allá, lo digo literalmente.
No me siento totalmente de San José.
Tampoco de Puntarenas.
Pero en Alajuela —en Atenas—, un lugar que no me vio nacer, nunca me había sentido tan en casa.
¿La sangre llama?
Tal vez.
Perdí la cuenta de las veces que intenté levantar un proyecto como este. Escribir mis historias. Contar las de otros a través de mis ojos y mis oídos. Ser una especie de cuentacuentos de lo cotidiano.
Me encanta la fotografía —aunque no sea experto—.
Me gusta caminar, explorar, descubrir lugares nuevos, conectar con la cultura local.
Y si todo eso viene acompañado de un buen café, mejor.
Después de darle muchas vueltas, entendí algo:
Toda tierra es prestada.
Por eso este espacio se llama Tierra Prestada.
Porque quiero traer historias, imágenes y vivencias de lugares que no son míos, que no me vieron crecer, pero que me regalan un instante para contar lo que sucede en ellos.
Este es un espacio de historias, caminos y café de Costa Rica.
De mesas compartidas.
De pueblos pequeños.
De conversaciones sin prisa.
No busco pertenecer, busco escuchar, caminar y contar.
Bienvenidos.